Inauguración de la exposición de pintura "LUCES, COSTUMBRES Y VINO TINTO", de ABEL BARANDELA
Abel Barandela, pintor ourensano afincado en Sanxenxo, presenta una colección de cuadros elaborados con el vino tinto más típico de Ribadumia como pigmento y el costumbrismo de la Galicia de principios del siglo XX como fuente de inspiración. Esta original exposición podrá visitarse hasta el 30 de julio, en horario de 10 a 14 y de 16 a 20 horas. Festivos: de 10 a 14 horas.
El arte es para Abel Barandela un ejemplo continuo de conocimiento, de nosotros mismos y de nuestras relaciones con el entorno.
Su obra está protagonizada por personajes de la vida rural gallega de antaño, son escenas populares, costumbres, oficios, festejos, formas de vida… que nos recuerdan a nuestro pasado reciente.
Barandela es un artista de formación autodidacta cuyo fin es dar color y forma a las imágenes que forman parte del pasado y de nuestra memoria colectiva, queriendo transmitirnos esas vivencias con la mayor intensidad, por eso demuestra gran preocupación por el dominio de la técnica.
Comenzó por la representación de blancos y negros del carbón, trabajó el pastel incorporando el color a una obra de temática sombría y en la actualidad experimenta con el pincel y con los colores acrílicos, sumando en ocasiones el tono violáceo del tinto de Barrantes, cuyos vapores envuelven las vidas de la gente que representa.
En 2013 fue nombrado “Valedor” de la Orden de Vinos Tintos del Salnés en el Ayuntamiento de Ribadumia, por su peculiar técnica con el poso del vino de esta zona. Este vino, mezclado debidamente con otros materiales, es el ideal para pintar por su espesura y su poso.
En las piezas se pueden apreciar tres temáticas diferentes: una más convencional, de escenas típicas de la Galicia rural; otra de escenas del consumo, uso y disfrute del vino, empleando la técnica de enopintura. La última y más desconocida en el repertorio del autor son obras de colores muy vivos, en los que juega con colores complementarios y las formas pierden protagonismo, recordando un poco al movimiento francés de la primera década del siglo XX.
Con el costumbrismo como rasgo principal el pintor ourensano recrea en sus cuadros la Galicia de principios del siglo XX. Sus obras son el retrato de hombres y mujeres humildes que parecen ser dueños de una pena que los envuelve por las sobrias tonalidades de sus obras. En su trabajo revive las historias de nuestros abuelos, escenas populares, de la vida cotidiana de los años 40 y 50. No todos son cuadros oscuros, pero es cierto que se ha inspirado más escenas tristes que de celebración.
Los colores utilizados son en su mayoría suaves y tenues. La pintura figurativa, su obsesión. Para mejorar la técnica este artista sigue experimentando en su taller de Sanxenxo nuevas fórmulas de plasmar con vino sus ideas artísticas.